Si no teníais suficiente con los líos judiciales entre nuestro admirado colega alcohólico-ninja Tomonobu Itagaki y Tecmo (sus ex-jefes demandados), aquí tenéis otra ración de drama con picapleitos.
El 6 de Junio del 2008 saltaba la liebre cuando el conocido autor Raiku Makoto, artífice del manga Konjiki no Gash Bell (Zatchbell por estos lares) se plantaba en los juzgados con una demanda contra Shogakukan, hasta hace poco la editorial donde publicaba sus trabajos y propietaria de la revista Shounen Sunday.

La razón era simple: Makoto acusaba a los responsables de la empresa de maltratar y perder los originales a color de sus portadas para los tomos de Gash Bell, así como diversas ilustraciones originales destinadas a pósters y artbooks.
El demandante exigía a la empresa 3,3 millones de yenes por daños y perjuicios, ya que tiene la costumbre de regalar sus originales a color para subastas benéficas navideñas cuyos ingresos se destinan a obras de caridad. Teniendo en cuenta que sus ilustraciones han alcanzado cifras de 250.000 yenes por un original a color suyo, podéis echar la cuenta fácilmente de cuántos dibujos de este hombre habrían acabado arrugados en la papelera más cercana al editor. La respuesta de la editorial no se hizo esperar, declarando que Raiku Makoto era un mentiroso y preparándose para los litigios legales.
Las muestras de apoyo de la comunidad de dibujantes de manga empleados en la Shogakukan fue sorprendentemente fuerte y unánime a favor de Raiku-san, con autores de la talla de Mayu Shinjou (Kaikan Phrase) mostrando su solidaridad y dando otros ejemplos de negligencia sufridos por ella. Otaru Hanamizawa (REC) llegó a declarar que “suerte había tenido de que no le hubieran chillado y amenazado en la cara“.
Pues bien, el 10 de Noviembre salió la sentencia, a favor de Makoto Raiku y condenando a Shogakukan al pago de 2,5 millones de yenes al autor (quien ya ha anunciado que lo destinará a obras benéficas) y obligando a la publicación de una nota oficial de disculpa en todas sus revistas, que muestre claramente la contrición de la editorial con respecto al mal trato que han sufrido sus trabajos.
Desde Mundo-H nos solidarizamos con el señor Raiku Makoto, defendemos a los autores como genuinos productores de arte japonés y le felicitamos por su valentía durante todo este proceso, ya que se ha dado un paso de gigante por el reconocimiento del manga como arte moderno. Además, alguien capaz de parir una obra maestra como el siguiente vídeo, al alimón del insigne Norio Wakamoto, merece todo nuestro reconocimiento. Y un Nobel. O dos.
Fuente de la noticia: Canned Dogs.
Noticia original del fallo judicial, pinchando aquí.
Blog oficial de Raiku Matsumoto, aquí.
Konjiki no Gash Bell © Raiku Matsumoto / Shogakukan
Posteado en la categoría Japan News
Escrito por Kim Kapwham en Noviembre 17, 2008

























Aunque no me gusta la serie, es una notica muy interesatante para el mundo del manga.